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martes, 25 de marzo de 2014

Charla TEDxUMAYOR: ¡El tamaño importa!

El video TED, que es una síntesis de mi convicción de la necesidad de pensar en una educación para expandir la conciencia:

Entrevista en UCV noticias

Lunes 24 de marzo 2014, entrevista en UCV Noticias con motivo del retiro de los proyectos educacionales del Gobierno Piñera, en lo que constituye una clara señal de reorientar la dirección de las políticas públicas en educación superior.

 

lunes, 24 de marzo de 2014

El modelo de formación pedagógica integral


Si la conclusión de nuestro artículo anterior fue que podemos diseñar una educación para la expansión de la consciencia; en este artículo,  examinaremos las principales características de un modelo educacional coherente con la cosmovisión post-postmoderna. Es decir, un modelo de formación integral, en función de la historia, de la dinámica relacional y de la madurez de cada individuo.

 Don Beck
El Modelo de Formación Pedagógica Integral (MFPI) es un proceso pedagógico orientado a la expansión gradual y progresiva de la conciencia individual del estudiante, procurando generar aprendizaje autónomo basado en la reflexión profunda y siguiendo los principios de desarrollo progresivo de la Dinámica Espiral de Beck y el Enfoque Integral de Wilber para analizar situaciones desde múltiples perspectivas. Aprovecha el orden del paradigma tradicional, pero trasciende su transmisión unidireccional de información. Cultiva la eficiencia del modernismo superando su estandarización y fragmentación. Acepta la diversidad del postmodernismo integrándola armónicamente. La nueva propuesta formativa pone en su línea vertebral, la transformación que se logra en la convivencia basada en el respeto y la responsabilidad. La educación integral nos prepara para vivir en un presente continuo y cambiante. Y parte de las siguientes premisas: a) la vida es un proceso de aprendizaje; b) el aprendizaje depende del nivel de consciencia y c) la educación debe catalizar nuestra madurez ayudándonos a expandir nuestra consciencia.

Ken Wilber
El modelo propuesto fomenta la creatividad, la flexibilidad y la responsabilidad. Se caracteriza por la exploración individual, la emoción intensa y la atención consciente del estudiante en un ambiente empático. Es un proceso sinérgico e interconectado orientado a experimentar y aprender. Reconoce la inevitable subjetividad y la validez del otro punto de vista, y por lo tanto, promueve el dialogo enriquecedor como herramienta pedagógica. Identifica el nivel de consciencia del estudiante y lo prepara para expandirlo integralmente: es decir, en sus 3 dimensiones (exterior, interior y virtual). Enseña a convivir, a pensar y a conectar. El estudiante enfrenta el proceso educativo como si fuese una búsqueda, una expedición personal hacia territorios desconocidos: Una transformación en la convivencia usando el lenguaje cotidiano; una metamorfosis por reflexión simbólica y una deriva histórica con sentido post-simbólico.
Este modelo busca que el estudiante de pedagogía avance desde los paradigmas tradicionales a aquellos más evolucionados e integrales de manera progresiva, permitiéndole así desarrollar una perspectiva crítica y adaptable a cualquier contexto escolar.

La educación integral es un viaje personal. Es un flujo que conecta todo y nos hace responsables de nuestros actos. Prepara al estudiante para el aprendizaje profundo, para preguntar, para enfrentar sus miedos, para mantener su capacidad de asombro, para ser humilde y auténtico; para tener carácter, nobleza y sabiduría y sobre todo, para vivir en armonía.


Si necesita profundizar el tema, puede acceder a otro paper aquí.

viernes, 14 de marzo de 2014

El ser humano consciente

La humanidad aun no toma consciencia de su potencial. El mundo está cambiando a velocidades insospechadas. Y esos cambios permiten enormes
oportunidades. Hoy estamos en un momento de madurez como especie, que nos permite ver un mundo conectado y en proceso de iluminación...

Mapa de Internet al cumplir 25 años de vida...
Internet, apenas con 25 años, nos está cambiando. Nos estamos dando cuenta de la riqueza de nuestra diversidad y de los desafíos que tenemos por delante.
Por un lado, nuestras diferentes perspectivas, valiosas desde el punto de vista de la multiplicidad de posibilidades, generan problemas cuando se trata de ponernos de acuerdo, puesto que se basan en premisas distintas. No lograremos estructurar una sociedad que nos permita vivir en armonía, a menos que logremos comprender como se construyen y lo que representan nuestros diferentes mapas de la realidad.

Pero hay una posibilidad. Educar al ser humano para tomar consciencia de su pleno potencial. Pensamos que la educación integral, debe enfocarse en expandir la conciencia del estudiante. Gradual y progresivamente. Ampliando continuamente la perspectiva y permitiendo que el estudiante procese conscientemente cada vez, mayor cantidad de información.

Necesitamos incorporar en este nuevo modelo educativo los conocimientos recientes de la biología: que todos los sistemas orgánicos son dinámicos; que la evolución cambia al mismo tiempo al organismo y al medio; que el equilibrio de nuestro ecosistema es frágil; y que necesitamos desarrollar una conciencia planetaria.
También requerimos aprovechar los asombrosos avances de la neurociencia: comprender como funciona nuestro cerebro, aceptar la neuroplasticidad y las neuronas de la empatía para educar las emociones, desarrollar las habilidades blandas y  potenciar las relaciones interpersonales. Necesitamos desarrollar un modelo para el aprendizaje continuo.
Adicionalmente, debemos comprender que la ciencia de la complejidad, con su infinita red de relaciones y consecuencias; sus equilibrios efímeros, atractores extraños y propiedades emergentes nos presenta un escenario educacional abierto, dinámico y extremadamente sensible.
Por último, con el enfoque integral, la dinámica espiral y las eras de la humanidad, tenemos herramientas poderosas para proponer un nuevo modelo educativo y usando el paradigma post-postmoderno estamos en condiciones de rediseñar la educación, ya no para procesar información, sino para expandir la mirada de nuestros estudiantes y prepararlos para vivir en el bienestar personal, colectivo y planetario.
Podemos diseñar una educación para la expansión de consciencia, porque tenemos las herramientas y la madurez. Así, gradual pero progresivamente, el ser humano se hará consciente de sus deberes y responsabilidades. 
Esta idea, como todas las buenas ideas, tiene su momento adecuado. Y este es el momento para una educación diferente. Por eso, la sociedad clama con desesperación por una educación de calidad. Al menos estamos conscientes de eso.

Si quieres profundizar acerca de estos temas, puedes acceder a un "paper" aquí.

miércoles, 22 de enero de 2014

El remezón

He dejado que el silencio haga su trabajo. Después de visitar India y conversar con el Dalai Lama, volví a pasar Navidad con mi familia y entonces, el contraste incuestionable de lo material con lo espiritual, de una cultura orientada al exterior y una cultura orientada hacia el interior, generó una profunda inquietud en mis pensamientos. Toda esa experiencia me provocó un tremendo remezón.
Escribí algunas notas, aunque fueron escritas casi por cumplir, pero claramente no logré expresar ni la complejidad, ni la magnificencia de cada momento. Ese presente vivido fue diferente. Fueron momentos que dejaron huellas imborrables, no tanto en mi consciente -siempre superficial- como en mi inconsciente. Allí quedaron escondidas, por un tiempo.
Decidí entonces esperar.
Darle tiempo al tiempo. Dejar que la experiencia decantara, para poder distinguir lo que había ocurrido. Al menos desde mi perspectiva.

Somos únicos…

Todo lo que sucede, deja huellas en nosotros. Por una parte, somos hijos de nuestras circunstancias. Por otro lado, todo lo que hacemos, deja huellas en el universo.  Y en este sentido, el universo que vivimos es hijo de nuestro comportamiento. Todo lo que sucede está íntimamente relacionado o intrínsecamente conectado. El presente está preñado de un futuro que es hijo del pasado.  Es la deriva natural de un flujo de vida único e irrepetible. Somos originales. Cada uno de nosotros. Y aunque fuera solo por eso, cada vida merece ser vivida plenamente. Para lograrlo, tenemos que desarrollar nuestro pleno potencial.

Somos responsables….

Somos totalmente responsables de nuestros actos y de sus consecuencias en el largo plazo. Somos además, responsables de quienes somos y también somos responsables del futuro que hemos co-creado. Es fundamental, tomar consciencia de nuestra responsabilidad.

Somos seres sociales…

Una vida plena, supera el egoísmo. La felicidad no está en el exterior. Está en nuestra forma de pensar. Necesitamos contribuir a un proyecto que trascienda nuestros propios intereses. No hay plenitud sin una vida con sentido, orientada hacia un objetivo superior. No hay verdadera responsabilidad sin consciencia social. Es imprescindible vivir impulsado por la nobleza del bien común. Algo que nos motive y entusiasme. Una causa noble.

Buscamos el bienestar…

Estamos bien, cuando nos sentimos en armonía con nuestro entorno, en armonía interior y en armonía con nuestros objetivos. Nos gusta ser integralmente coherentes y eso solo se logra fluyendo por la vida. Viviendo el presente continuo cambiante sin resistencia; concentrando nuestra atención en metas interesantes y motivadoras, pero alcanzables. Necesitamos estar en un continuo aprendizaje, armonizando nuestros actos, nuestros pensamientos y nuestras emociones.


Necesitamos expandir nuestra consciencia…

La vida misma es un proceso de crecimiento, que pretende convertirnos en nuestra mejor versión. Cada experiencia nos enseña algo. Cada revelación nos expande la consciencia y nos permite mirar con mayor perspectiva nuestra historia y nuestra realidad. Vamos adquiriendo experiencia y eso nos hace más complejos. El tiempo es nuestro aliado y nos ayuda a madurar, nutriendo a nuestra consciencia de múltiples conexiones, interiores, exteriores y emergentes que transforman nuestro ser y nuestro entorno. Cada aprendizaje nos ayuda a ordenar nuestra vida. Vivir aprendiendo nos hace bien.

¡Vivan plenamente!

¡Vivan responsablemente!
¡Vivan con sentido!
¡Vivan con  armonía!
¡Vivan con curiosidad!

domingo, 29 de diciembre de 2013

La docencia no es un trabajo

Una de la afirmaciones más sutiles y profundas de Su Santidad el Dalai Lama, en aquella conversación sobre educación, fue que la docencia no debe ser un trabajo remunerado. Se refería a que la docencia es un servicio a la comunidad, tal como el sacerdocio.
La docencia en su interpretación, es un camino de servicio seguido por personas altruistas que no persiguen remuneración material. Deben ser considerados como monjes que se preparan espiritual y valóricamente para dirigir a los jóvenes de las nuevas generaciones.
Habría que formar al futuro profesor igual como formamos al monje. En monasterios destinados a reflexionar sobre la sociedad que estamos construyendo. Igual como formamos a los rabinos o sacerdotes, en ambientes aptos para la reflexión y el silencio. Algo que podríamos llamar: "retiros pedagógicos".
Antiguamente, las religiones tenían la responsabilidad de preparar la los jóvenes para la vida. Hace no demasiado tiempo, Occidente les quitó una buena parte de esa responsabilidad y diseñó un modelo para masificar la educación. 
Entonces, el maestro se convirtió en profesor.
Y allí se perdió la dignidad de la labor docente.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Nuestra confusión y la claridad del Dalai Lama

Ya de regreso en Santiago y después de pasar Nochebuena con la familia, tengo que confesar que estoy confundido.

Dehli representa mucho de lo que siempre he querido erradicar de nuestra sociedad chilena: la corrupción, la basura, la desigualdad, la basura, las bocinas, la basura, el tráfico, la basura... Uno no aprecia lo que tiene, cuando no tiene verdadera conciencia de aquello que ha dado por hecho.
Pero no lo digo por conformidad, puesto que solo el mediocre se contenta al compararse.  Lo digo por la enormidad del desafío que tenemos para lograr una sociedad justa. Estamos mucho mas lejos de lo que yo pensaba. Oriente y Occidente tienen un abismo entre ellos, que separa 2 visiones de mundo radicalmente distintas. Somos mucho mas frágiles de lo que yo pensaba. La vida humana pende de un hilo muy delgado. 

Crear una consciencia planetaria es un sueño que no se conseguirá sin despertar a India. Y ese despertar puede sobresaltar a Occidente. Dehli no es sustentable. Me parece que los Indios estan dormidos, aceptando condiciones materiales que no se justifican en el siglo 21.

Y entonces, aparece la confusión. 

Crear una consciencia planetaria no es posible sin despertar a Occidente. Santiago tampoco es sustentable.  También estamos dormidos, aceptando condiciones morales que condenan a nuestros hijos. 

Entonces cobran relevancia las sabias palabras del Dalai Lama, cuando nos invita a crear puentes entre Oriente y Occidente. Cuando propone que la educacion se haga cargo de despertar al oriental de su sueño interior y que lo haga co-responsable de las condiciones de vida que tiene y continúa señalando que debe hacerse cargo de despertar al occidental de su sueño exterior, haciéndolo co-responsable de las condiciones morales que lo rodean.

Oriente, vive en un mundo interior, en un mundo emocional, donde el pensamiento puede ser controlado, meditando y tomando consciencia de las consecuencias de lo que ocurre en nuestra mente. Oriente ha desarrollado la ciencia de la mente y ha descubierto que el bienestar interior, aquello que nosotros llamamos felicidad se encuentra al interior del ser humano.

Occidente, vive en un mundo exterior, en un mundo racional, donde la realidad es concreta y puede ser controlada por nuestra conducta y especialmente tomando consciencia de las consecuencias de nuestras acciones en el entorno en que vivimos. Occidente ha desarrollado la ciencia de lo material y ha descubierto que nuestras condiciones de vida dependen de nuestro comportamiento.

Ambas visiones de mundo se necesitan mutuamente. Oriente no es sustentable, porque las condiciones de vida son insuficientes. Occidente no es sustentable, porque no proporciona la felicidad  que promete. Si ni Oriente ni Occidente son sustentables, entonces, ¡el ser humano no es sustentable!

La educacion es la esperanza del ser humano. En la medida que tienda puentes entre ambos mundos: el interior y el exterior; la educacion logrará despertar al hombre a tiempo para darse cuenta de que la vida es una moneda de 2 caras y que para sobrevivir como especie necesitamos el pensamiento oriental y el comportamiento occidental. 

Solo así, la confusión actual será reemplazada por la armonía de una vida con sentido.