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domingo, 8 de junio de 2014

Simce: ¡para nivelar la cancha!


El Mineduc esta enfrentando a una gran presión para eliminar el Simce. Se trata de una prueba estandarizada que intenta medir aprendizajes en ciertas disciplinas. Pero, como cualquier prueba de conocimientos, sólo logra entregar información parcial y descontextualizada. Los profesores y alumnos lo saben. Por esa razón, es un instrumento sospechoso para muchos. El Simce no es ni bueno ni malo. Lo malo, lo horrible, ha sido la interpretación de sus resultados.  Y en esto, el Mineduc ha sido el principal responsable.
El aprendizaje es un fenómeno complejo que depende de múltiples de factores: la educación que recibe en su colegio es tan solo uno de ellos. Como ya se ha demostrado hasta la saciedad, también influyen decisivamente: el ambiente social y cultural donde vive ese estudiante, su salud, sus hábitos de estudio, sus intereses, valores y creencias, su madurez psicológica y su historia familiar. Para qué, insistir en que las expectativas de padres, familiares y profesores juegan también un rol fundamental en el rendimiento académico de los jóvenes. Atribuir los resultados del aprendizaje en cierta disciplina a la capacidad intelectual del estudiante o a la calidad de la educación que imparte un establecimiento es un reduccionismo inaceptable.
El Simce mide apenas un síntoma del problema educacional
Hasta el momento nuestras autoridades no han sido proactivas para explicar las complejidades de la docencia a la comunidad, sino que han dejado que se saquen conclusiones simplistas en detrimento de la profesión docente y la educación pública.
Si el Mineduc no asume la responsabilidad de ayudarnos a interpretar seriamente el Simce, entonces seguiremos culpando, injustamente, sólo a los profesores y a los colegios. Seguiremos castigando a la educación por una inequidad que no puede resolver con las herramientas que tiene. En este escenario, por el bien del país, es preferible eliminar el Simce.
En cambio, si la interpretación del Simce, nos ayuda a diseñar sistemas de alerta temprana y a apoyar a los estudiantes mas vulnerables o a implementar nivelaciones culturales, reforzar hábitos y potenciar talentos, entonces habremos apuntado correctamente. Si con los resultados del Simce descubrimos y detectamos los verdaderos obstáculos para lograr aprendizajes significativos y comenzamos a enfrentarlos tempranamente y modificamos el currículo para superarlos, entonces habremos avanzado hacia una educación de calidad. Si en lugar de desincentivar la vocación docente, utilizamos la gran cantidad de estudiantes de pedagogía, para apoyar a los colegios vulnerables con tutores familiares, orientadores vocacionales, consejeros culturales y académicos; si creamos una red de apoyo de carácter nacional a los jóvenes vulnerables, entonces habremos comenzado a combatir la inequidad. Si el gobierno, la sociedad y el sistema educativo se comprometen en una alianza estratégica que logre una reforma que trascienda las ideologías fundamentalistas, entonces lograremos despegar. Si el Simce no se usa para etiquetar o clasificar, sino para emparejar, entonces podremos sentirnos tranquilos con el futuro de nuestro jóvenes.
  • El Simce no debe ser una retroexcavadora ni una aplanadora. Mas bien proponemos que sea una motoniveladora. ¡Usemoslo para nivelar la cancha!



viernes, 6 de junio de 2014

Taller Maestro Integral Sesión 8


Una breve descripción de lo que vivimos en el taller:
Octava sesión:

“La interpretación de roles”
Comenzó la sesión con un juego: intentar expresar sentimientos al interpretar el papel de una persona enamorada. Todos participaron con humor y demostraron tener estilos diferentes y efectivos para comunicarse. La lección consistía en demostrar que es posible despojarse del ego y representar un papel sin perder autenticidad.

Repasamos entonces los temas principales de la sesión anterior:

“El enfoque integral”
Continuamos comentando las interpretaciones individuales acerca del enfoque integral. Lo que cada uno de los profesores interpretó acerca de la explicación, superficial y parcial, que vimos la sesión anterior. Muchos aportes contribuyeron a enriquecer la definición de integralidad y a contextualizarla. Todas las interpretaciones eran diferentes, pero contribuían a complementar lo que se había explicado. Intentamos sintetizar lo que entre todos habíamos comentado acerca de la integralidad, señalando que era una propuesta que ofrecía puntos de vista diversos para sistematizar el análisis, sin dejar fuera alguna dimensión.

 “La Dinámica Espiral”
Hicimos un ejercicio similar con la Dinámica Espiral. Cada profesor, comentó lo que le pareció más significativo del modelo de desarrollo humano basado en las condiciones de vida que propusieron Beck y Cowan. Un modelo que fue utilizado con éxito en la transición de Sudáfrica desde un país dominado por una minoría blanca con apartheid hacia un país democrático. Nuevamente los aportes enriquecieron la explicación parcial que intentamos en la sesión pasada. Se trataba de una explicación del comportamiento humano en función de sus condiciones de vida, con miras a simplificar la enorme complejidad del fenómeno humano.

Pasamos entonces a los temas de la sesión 8:

“El pensamiento complejo”
Habiéndoles enviado un documento de Edgar Morín, acerca del pensamiento complejo, recordamos que el pensamiento lineal, propio del paradigma tradicional, no permitía solucionar los problemas de la vida real. Tampoco lo lograba el pensamiento estadístico del modernismo, ni el pluralismo del post-modernismo.
Comentamos acerca de la necesidad de mirar la complejidad desde una perspectiva evolutiva: sosteniendo que el universo no evolucionaba hacia una mayor inteligencia (el ser humano) sino hacia la sinergia (las organizaciones sociales).
Los fenómenos naturales, sociales, ambientales y económicos, sólo podían ser comprendidos desde la complejidad. Los sistemas complejos eran sistemas dinámicos que se auto-organizaban buscando un equilibrio efímero y eran extremadamente sensibles a las condiciones iniciales. Para comprender los fenómenos de la vida real, es necesario entender la complejidad. Comentamos acerca de la multi-causalidad del presente y de las múltiples probabilidades que se generaban a partir de ese presente. Concluimos que desde el presente podemos comportarnos de modo que alguno de esos escenarios futuros fuese más probable. ¡Podemos co-crear el futuro!

“El futuro del Taller”
En la sesión anterior concluimos que la crisis del taller fue causada por una gran cantidad de factores: la multi-causalidad. Que estábamos compartiendo un presente que nos había conectado a todos en ese momento y que juntos podíamos proponer futuros probables para el taller. Se propusieron sesiones de creatividad, juegos e innovación. Cambiar miradas (profesores), investigar, estudiar casos nacionales e internacionales y establecer una planificación para llegar a la maestría integral. Se sugirió compartir nuestras experiencias educativas y diseñar en conjunto, una 2da versión del taller. El futuro del taller era multifacético. Nuestra tarea sería reflexionar sobre las propuestas y hacer proposiciones concretas con miras a generar el resultado que nos pareciera más atractivo. Tendríamos que provocar nuestro futuro. Para eso, enviaríamos por mail nuestras sugerencias.
Esta sería una demostración concreta sobre como podemos influir sobre el futuro, con acciones en el presente.

“Las etapas de aprendizaje”
Recapitulando acerca de la Espiral Dinámica Integral, distinguimos una serie de etapas de aprendizaje, en la ruta del maestro integral: desde el fomento a la curiosidad del estudiante, pasando por la definición de su identidad, la formación valórica y el desarrollo de su pleno potencial; materias que estaban consideradas en la educación actual, hasta la sinergía, la capacidad de síntesis y la toma de conciencia, que normalmente no son tratadas en los sistemas educacionales tradicionales.
En cada etapa, comentamos, el rol del profesor cambia: académico, diagnosticador, orientador, entrenador, explorador, investigador y armonizador…
El maestro integral es un profesor, representando papeles para expandir la conciencia del estudiante al desafiarlo a cuestionar sus creencias y construir mapas con mejor información (paradigmas).

“Conectar los puntos”
Finalizamos la sesión comentando la posibilidad de encontrar el sentido a lo que nos ocurre, conectando los puntos. Si el presente es el resultado de todas las cosas que nos han ocurrido en nuestro pasado, entonces en el pasado están las pistas que explican porqué estamos donde estamos y hacia adonde vamos. Para terminar, propusimos reflexionar sobre como conectábamos los eventos que habíamos vivido en el taller y concluimos señalando que en pequeños gestos, en los aportes individuales que podía hacer un profesor, en las huellas que dejaba en los estudiantes, estaba el futuro de la educación y la humanidad. ¡Qué enorme privilegio!

lunes, 2 de junio de 2014

A veces cuando llueve...



A veces cuando llueve...
algunas gotas que vienen desde el cielo
resbalan caprichosamente por nuestros anteojos
y purifican nuestra mirada de falsas creencias.
¡Nuestros anteojos están llenos de mentiras!
A veces cuando llueve...
es mejor mojarse que guardarse
para diluir aquellas viejas costras
que nos regaló el error inexorable.
¡Nuestras heridas están llenas de inocencia!
A veces cuando llueve...
prefiero esconderme y olvidarme
de las cadenas que yo he construido
intentando protegerme de mi mismo.
¡Nuestras obligaciones están llenas de miedos!
A veces cuando llueve...
una melodía cruel te traspasa la coraza
para recordarte que tan solo eres
un personaje en el teatro de la vida.
¡Nuestra imagen está llena de maquillaje!

Sólo cuando la educación reconozca que la emoción y el sentimiento, la pasión y el arrepentimiento, la prudencia y el coraje, la sensibilidad y la conciencia, son expresiones relevantes del fenómeno humano, podremos contar con generaciones realmente sanas.


domingo, 1 de junio de 2014

Taller Maestro Integral Sesión 7


Me tocó dirigir la séptima sesión del taller de capacitación para profesores de nuestra facultad de educación y transcribo a continuación algunos de los temas tratados... 

Séptima sesión del Taller: De Profesor a Maestro Integral

“Para expandir la conciencia, se necesita una crisis”
Comencé la sesión indicando que yo asumiría la responsabilidad de continuar con el taller, habida consideración de la crisis que se produjo entre los “coaches integrales” y los profesores de nuestra facultad. Era una posibilidad que nadie había descartado porque el taller pretendía ser disruptivo. Pero como cada crisis esconde una oportunidad, pregunté a los asistentes, qué había ocurrido. Se enumeraron una serie de causas, todas plausibles, que según algunos, produjeron la crisis. Pero, ninguna de ellas parecía capaz de haber generado la crisis por si sola. Concluimos que las causas que conducen a una crisis siempre son múltiples y cuestionamos la relación causa-efecto lineal de la mirada tradicional. Las cosas no ocurren por una razón, sino por una sumatoria de eventos que se potencian mutuamente.

En esto, estábamos de acuerdo. Desde allí comentamos acerca de lo que ocurrió: los estudiantes habían “despedido” al profesor. Algo que para los profesores era una señal muy peligrosa…
Pero eso es justamente lo que está pasando en la educación chilena. Los cambios viene desde abajo. No basta con tener la autoridad. Los estudiantes se han tomado los colegios y han salido a las calles a protestar generando un movimiento social que ha logrado desbancar a varios ministros. Los estudiantes sean empoderado. De allí, la urgente necesidad de preparar a nuestros profesores, especialmente a los mejores, para un rol diferente.
Comenté entonces acerca del trabajo de Clare W. Graves, psicólogo americano, quien sostenía que nos manteníamos en nuestra zona cómoda, sin necesidad de cambiar, mientras pudiésemos resolver los problemas que la vida nos proponía. Pero cuando las herramientas que teníamos no eran adecuadas y pretendíamos usarlas para problemas de mayor complejidad, entrábamos en crisis. Y sólo lográbamos salir de ella, cuando éramos capaces de cuestionar nuestras creencias e identificar cuales supuestos eran falsos. Esto requería una expansión de conciencia, un darse cuenta de algo que no era visible antes. De esta manera, la vida nos desafía permanentemente a madurar. Resuelto el problema, nuestra mirada era más amplia.
Para agregar cierto dramatismo, propuse que todas nuestras creencias son falsas. Son cadenas que limitan nuestro entendimiento. Y que nuestra tarea como maestros era cuestionar creencias… las nuestras y las de los estudiantes.

“La Dinámica Espiral”
Continué señalando que el trabajo de este sociólogo fue la base de un modelo de desarrollo humano denominado Dinámica Espiral, que desarrollaron 2 de sus discípulos: Don Beck y Chris Cowan. Se trata de un nuevo marco de referencia para analizar el comportamiento humano.
Comenté como mi propia vida había pasado por una serie de etapas de toma de conciencia, que eran coherentes con el modelo. Cada etapa incluía, pero trascendía a la anterior y me permitió ampliar mi mirada y madurar.
Expliqué conceptualmente que según este modelo los seres humanos (individual y colectivamente), percibimos e interpretamos la realidad según nuestro nivel de desarrollo; que nuestras condiciones de vida definen nuestra forma de entender al mundo; y que nuestro desarrollo es impulsado por la satisfacción de necesidades y la búsqueda de la felicidad.
La idea del modelo es simplificar la enorme complejidad del comportamiento social y proponer comportamientos saludables a lo largo del desarrollo. Por esta razón, es una herramienta de gran potencial para los profesores del siglo XXI.

“El enfoque integral”
Continué, diciendo que otra herramienta poderosa para el maestro es el “enfoque integral”, desarrollado por Ken Wilber que propone un método para mirar las cosas desde diferentes perspectivas, intentando un lograr un análisis holístico para superar la inevitable subjetividad del observador.
Analizamos sólo las 4 perspectivas básicas que dan origen a los 4 cuadrantes (Yo-El-Nos-Ello), sin entrar a los estados, niveles y líneas de desarrollo por el momento. Desde estas perspectivas básicas, relacionamos pensamiento-comportamiento-cultura y organización para concluir que todos ellos están íntimamente vinculados.  Si verdaderamente queremos cambiar el comportamiento de alguien, tenemos que cambiar su forma de pensar, la cultura en la que se desenvuelve y la organización a la que pertenece.
En respuesta a una consulta, recordamos que cada paradigma educacional, tiene asociado tipo de pensamiento. El tradicional usa pensamiento lineal; el moderno usa pensamiento estadístico; el postmoderno usa pensamiento pluralista y el integral usa pensamiento complejo. En consecuencia, para lograr una cultura educacional integral, necesitamos profesores que comprendan y dominen la complejidad. Entonces, recomendamos los libros de Edgar Morín relacionados con educación y complejidad.
Vivimos en un mundo hiper-conectado, concluimos. Todo está conectado. Nada es inocuo. El mundo es extraordinariamente complejo y normalmente no vemos las consecuencias de nuestros actos y por eso este enfoque es muy útil. De hecho, el pecado más importante de la educación es la fragmentación y el enfoque de Wilber parece un buen antídoto.

“La didáctica integral”
Cuando se preguntó por el “como” educar integralmente, señalé que esa era justamente la tarea que tenían los profesores asistentes al taller: trabajando en equipo y aprovechando la experiencia del grupo, proponer una didáctica integral.

“Los 3 mundos”
Como un adelanto a lo que vendrá después, terminamos señalando que vivimos al menos en 3 mundos, el exterior (Darwin), el interior (Jung) y el virtual (Jobs). Y que la mayoría de nuestros estudiantes proceden del último, un planeta que nosotros no conocemos y que, tal como vimos en la sesión anterior, tendremos que explorar.

jueves, 29 de mayo de 2014

La educación chilena vista desde fuera...

En Helsinki, Finlandia, cuando los académicos me felicitaban por los logros extraordinarios de la educación chilena en los últimos 10 años: aumento notable de la accesibilidad a la educación superior, liderazgo en América Latina por mejoría constante de los resultados de las pruebas PISA, entre otras cosas; me preguntaba si debía decirles que nuestra educación se encontraba en una completa reestructuración. La visión desde fuera era que la educación chilena estaba en un progreso evidente y sostenido hacia la calidad. Según ellos, verdaderas autoridades en materias educativas, éramos evidencia de que los sistemas educacionales pueden mejorar e influir positivamente en nuestra sociedad. Nuestro capital cultural colectivo estaba creciendo. Más profesionales, más emprendimiento y más progreso. Los mejores del barrio.
Era obvio que no miraban la educación con anteojos chilenos. Nosotros culpamos a la educación de la inequidad. Craso error. Pero, ¡qué diablos! ¿como tranquilizar a nuestros estudiantes, cuando sienten que la promesa de un cartón, no garantiza su futuro? Como buenos chilenos, porque no tenemos nada, lo queremos todo. Esa frase, representa bien nuestra postura frente a la educación.
En Helsinki, el ambiente, la cultura y la historia son demasiado diferentes. Allá se valora el desarrollo lento pero seguro. Saben que acelerar los procesos culturales es riesgoso. Y creen que lo hemos hecho bien. Desde allá nuestra educación se ve mucho mejor...
Las diferentes perspectivas quedan graficadas hoy con un prestigioso ranking de universidades latinoamericanas que ubica a la Pontificia Universidad Catolica en el primer lugar, ratificando la calidad que se percibe afuera de una gran institucion chilena; y al mismo tiempo, con la toma del emblematico Instituto Nacional por estudiantes que desde adentro, critican los alcances de la reforma. Desde afuera la pregunta que uno se hace es:
¿Valdrá la pena arriesgar todo lo logrado?
¡El tiempo lo dirá!


PD: Aprovecho de compartir con ustedes, una música sencillamente maravillosa, para reflexionar sobre lo que el tiempo dirá: 


jueves, 8 de mayo de 2014

La guerra de la equalidad

Nuestro país está enfrentando una situación de gran complejidad que no se puede comprender desde perspectivas sectoriales. Tratar de resolver los problemas de la educación desde el sistema educacional es un error. Se necesita una mirada sistémica, para comprender los enormes desafíos que implica la reforma que pretende implementar este gobierno.
La guerra de la equalidad
Creo que nuestro país está en guerra. La calle, le declaró la guerra a la inequidad. Y empoderó a un gobierno para nivelar la cancha, tan pronto como sea posible. Una enorme sensación de injusticia ha superado la paciencia de los chilenos y los movimientos estudiantiles-tropas de la calle- con sus protestas, han remecido los cimientos del sistema educacional.
Se ha endilgado a la educación, la responsabilidad de la equidad. Parece un error. El sistema educacional no está diseñado para la movilidad social. Es un sistema conservador de las diferencias. A pesar de lo anterior, la calle tiene la convicción de que cambiando la educación se puede avanzar hacia la equidad. Y está consciente de que para esto es preciso cambiar el sistema educacional de raíz. Convertirlo en un agente de justicia social. Ese es el sentido de la reforma educacional. Ese es el objetivo de la guerra.
El gobierno, respondiendo a las peticiones de la calle, ha aceptado la necesidad de reformar el sistema educativo y desde el ministerio de educación, ha encomendado a un economista la responsabilidad de dirigir una profunda transformación. La experiencia del ministro y su trayectoria política, nos indican que puede tener una mirada amplia para comprender las profundas repercusiones de la reforma. Es, a nuestro juicio, un general calificado para derrotar al enemigo.
En esta guerra ya declarada, los buenos son los más débiles ( estudiantes vulnerables, adultos mayores, enfermos y discapacitados, entre otros), los malos, son los poderosos que han abusado (políticos con malas prácticas, sostenedores inescrupulosos,  AFP´s que cobran comisiones desproporcionadas, Isapres suben unilateralmente los costos de los planes, e instituciones financieras usureras, entre otras). Todo lo que huela a discriminación o a injusticia será condenado por la calle. Toda defensa de los abusadores será considerada alta traición.
El peligro que corre la gran mayoría de los chilenos íntegros (los estudiantes que estudian, la clase media, los trabajadores y  los emprendedores con responsabilidad social, entre otros,) es que la guerra los puede dañar injustamente. Durante décadas hemos construido un país que progresa sostenidamente gracias al esfuerzo de muchos de ellos. ¡Cuidado! Tenemos un país que es ejemplo. Y la guerra puede dañarlo irreversiblemente.
En educación superior, hay universidades que no han cumplido con su responsabilidad y han sido condenandas por la calle. El ministro tendrá que castigarlas. No cometerá el error estratégico del gran técnico que fue Beyer. Por eso ha creado las figuras del interventor provisional y de cierre. Tiene que cerrar o intervenir varias universidades, sin generar perjuicios a los débiles (estudiantes). La calle no quedará tranquila sin que corra sangre. Algunas instituciones se rendirán inmediatamente y se convertirán en estatales en un proceso de transición negociado. Otras lucharán contra la calle. Unas usarán cualquier argumento para sobrevivir. Algunas con argumentos sólidos, como la calidad educacional. Otras con argumentos políticos, lobby u otras estrategias.
Habrán bajas. De eso no hay dudas. Sobrevirán las mejores, de eso tampoco hay dudas. Aquellas que están en la zona intermedia, dependerán de la estrategia de batalla que usen.
A nuestro juicio, las que usen la estrategia de la "equalidad" (equidad+calidad) saldrán transformadas pero fortalecidas de esta guerra. Todas, sin excepciones, cambiarán. Incluso el CRUCH, que deberá integrar a todas las sobrevivientes.
Espero que la guerra sea breve y que las bajas sean mínimas. Nuestro país necesita seguir soñando con un futuro esplendor.
 

martes, 6 de mayo de 2014

El vínculo primordial

Conocí a Daniel Taroppio a raiz de la insistencia de Soledad Rodriguez, decana de educación de la universidad UCINF. Ella intuía que hablábamos el mismo idioma. El miércoles 23 de abril, llegó a mi oficina, acompañado de Marcela Herbage, una chilena, que siendo ingeniera civil, trabaja en la escuela de psicología transpersonal.
Apenas llegaron, la conversación fluyó por la complejidad, la espiral dinámica y el enfoque integral. Nombres como Beck, Cowan, Wilber, Bohm, Grof, Laszlo, Sheldrake y Morin, salpicaron nuestra conversación sazonandola con cierta complicidad que se hacía cada vez más explícita.
2 horas más tarde, nos despedíamos. El con un ejemplar de "La encrucijada de la cuncuna" y yo con su libro "El vínculo primordial". Me pareció que la despedida era solo una pausa en una conversación que debiera ser mucho más larga.
Luego de leer su libro, llegué al convencimiento de que estamos describiendo procesos similares. El, mirando el desarrollo humano desde la psicología, y yo, desde la educación. Aunque hay cosas que pueden resultar sospechosas para quien desconoce estos autores, el camino que Daniel propone para el desarrollo personal es similar al que intentamos construir en la facultad.
 A quienes tengan la mente abierta y la curiosodad para explorar caminos en construcción, este libro les dará respuestas que los sorprenderan. Lo recomiendo sin reservas. Es una propuesta que nos ayudará a sanar, a desarrollarnos en plenitud y a ser más felices. Vale la pena.