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jueves, 25 de abril de 2013

Inesperado experimento


En un inesperado giro de mi viaje en Europa, he aceptado someterme a un aventurado y supongo que, arriesgado experimento. Tendré que viajar a Holanda (algo que por alguna razón siempre había rehuído), a buscar mis orígenes. Nunca tuve contacto alguno con mis parientes holandeses. De hecho, siempre supuse que mi padre era el último Westenenk vivo. La internet y las redes sociales me sacaron hace poco de ese error. Mi familia paterna procede de una región bien definida y algunos registros históricos permitían seguir la pista de mis ancestros hasta antes de la Edad Media.

Descubrí que en el centro de Holanda hay un pueblo llamado Raalte, donde viven varios que conservan mi apellido e incluso advertí que en aquella supuesta ciudad originaria – Apeldoorn - hay un parque, una calle y un barrio llamado “Westenenk”. Ese será el laboratorio del experimento que estoy a punto de comenzar.

Mi abuelo murió un mes antes de mi nacimiento. Yo nací el día de su cumpleaños y aunque heredé su nombre y posteriormente su profesión, solo recuerdo algunas historias que mi padre me contó acerca de él. Tempranamente perdí contacto con mi familia paterna y nunca aprendí holandés ni visité el país, aunque tuve varias oportunidades de hacerlo. Algo me detuvo entonces.

En consecuencia, no tengo contaminación alguna respecto de la historia de mis ancestros. Soy un candidato ideal para analizar una hipótesis que algunos científicos han propuesto, oponiéndose al modelo tradicional que la ciencia acepta. La hipótesis irreverente que se estaría examinando en este experimento es que la “herencia biológica” no es exclusivamente genética o material. Existen otros mecanismos hereditarios que aún no se conocen bien.

Mi tarea es visitar estos lugares y registrar mis impresiones, intentando determinar si hay características no biológicas que se han transmitido desde esa familia a mis descendientes. Tal vez yo mismo he heredado algo más que genes de nuestros ancestros. Ahora, que estoy a punto de iniciar el experimento, confieso que no tengo expectativas, que estoy tranquilo y confiado en que podré mantener la mente abierta y la objetividad que requiere una experiencia como esta para que sea valiosa. No busco respuestas, pero quiero encontrar muchas preguntas.

Interesante, ¿no?

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