“¡Se estaba honrando al mejor colegio del planeta!”
jueves, 5 de mayo de 2022
Los Secretos del Escarabajo 1.1
“¡Se estaba honrando al mejor colegio del planeta!”
martes, 12 de abril de 2022
Tercera Parte del Escarabajo.
Sin perjuicio de lo anterior, les comento que he decidido publicar semanalmente todos los capítulos de la Primera Parte (Los secretos del Escarabajo) en este blog. Así, ustedes podrán entretenerse con las insólitas aventuras de los personajes principales que sufren todo tipo de peripecias en torno a un colegio de excelencia. Además, podrán hacer comentarios y dejar sus impresiones o aclarar dudas directamente con el autor. Tendremos entonces la posibilidad de leer juntos, aunque sea virtualmente, la novela y al mismo tiempo, enriquecer la lectura con sus aportes y comentarios.
Quisiera agregar que durante los años que me ha tomado escribir esta novela de más de mil páginas, no solo he disfrutado muchísimo, sino que he crecido demasiado en el proceso. Nunca me imaginé las repercusiones que estas tres novelas provocarían en mi vida. Todas positivas. Terminar un libro es tan enriquecedor que no puedo sino animarlos a todos ustedes a escribir y publicar su propia novela. Dejen volar la imaginación y acepten el desafío. En la web encontrarán consejos y directrices para hacerlo. No es tan difícil. ¡Atrévanse!
viernes, 4 de marzo de 2022
La generación desobediente
Recién ahora nos estamos dando cuenta que produjimos a una generación desobediente. Una generación que no tiene miedos, que lucha por sus derechos y quiere cambiar el mundo que les heredamos. Nos sacan en cara las consecuencias de nuestra inconsciencia. Tal vez sea necesario, porque según ellos, íbamos rumbo al despeñadero. En este momento, el futuro de nuestro país depende de esta generación rebelde. Se lo han tomado, protestando, luchando por causas postergadas y ahora deben gobernarlo. Controlan la Convención Constituyente y propondrán una Constitución que cambiará el rumbo de la nación. Ahora acaban de aprobar el reconocimiento de los derechos de la naturaleza y de los animales. Y eso implica que respetan la Vida, en cualquiera de sus expresiones. Esto me basta para ver una luz de esperanza al final del túnel.
martes, 24 de noviembre de 2020
Conciencia Planetaria
viernes, 27 de marzo de 2020
La Vida se está defendiendo...
Aceptemos que decir que la Tierra está viva es una metáfora. En esa misma línea, quisiera proponer lo siguiente:
¡La Vida está viva!Tal vez esta declaración sea más aceptable. Y no se trata de un oximorón. Se trata de una intuición profunda...
Podemos entonces imaginar que somos células humanas del gran macroorganismo de la Vida que habita en la Tierra, donde convivimos con trillones de otros seres con los que tenemos una asociación simbiótica que nos permite mantener la hospitalidad del planeta. Creemos que somos seres independientes y que poseemos libre albedrío, sin tomar consciencia de que nuestra obligación colectiva más fundamental es cuidar de nuestro hogar común. La Vida es altruista y busca maximizar el bien común.
Este ha sido el gran error humano: el hombre es egoísta y pretende maximizar su propio bienestar.
Así como nosotros mismos tenemos un sistema inmunológico que combate los organismos antes de que nos causen daños irreversibles, la Vida también parece tener un poderoso ejército interno que la protege de los patógenos más perversos.
Si la Vida fuese un enorme macroorganismo, se defendería furiosamente contra el ser humano por ser la principal amenaza para su supervivencia. Y eso pareciera que es lo que está ocurriendo. Hemos provocado fiebre en su cuerpo y las primeras tropas han sido enviadas para controlar el daño provocado por la humanidad. El Coronavirus es una reacción defensiva de la Vida. Ataca a las células egoístas e inmaduras. Pero es benigna: ataca a los más viejos y rígidos, dando una oportunidad de cambio a los más jóvenes y flexibles. Esta primera reacción defensiva nos da la oportunidad de comprender que tenemos una responsabilidad mayor que nuestro bienestar individual y permitirnos cambiar de comportamiento para contribuir colectivamente a su salud. Necesitamos madurar. Debemos aprovechar esta oportunidad para reconocer que somos parte interesada en la salud de la Vida e intentar disminuir el impacto de nuestras actividades en el clima.
La Vida se está defendiendo del daño que le estamos haciendo. Y seguirá haciéndolo si no cambiamos de manera de pensar. Necesitamos una masa crítica de personas de buena voluntad que presione para que el ser humano respete la vida en cualquiera de sus expresiones y recuperemos el sentido ecológico de saber que todos los seres vivientes estamos conectados, intrínsecamente conectados. Necesitamos cuidar y proteger la vida. Amarla y respetarla. Divinizarla. La Vida es sagrada.
Cada especie animal es un experimento de la Vida para perfeccionarse. El ser humano ha sido una experiencia interesante pero peligrosa. Parece ser una apuesta fallida que hay que terminar.
¡La Vida se está defendiendo de nosotros!
¿No les parece aterrador?
martes, 10 de diciembre de 2019
La inteligencia se puede aumentar
La educación tradicional está en crisis en el mundo entero porque fue diseñada en base a premisas falsas. Muchas. Tantas que no hay suficiente espacio en esta tribuna para exponerlas. Nos concentraremos por tanto, en algunos de los mitos más significativos: los que dicen relación con ideas obsoletas respecto del cerebro humano, que afortunadamente la neurociencia se ha encargado de desmentir.En efecto, la idea de que el cerebro humano funcionaba como un recipiente que podía recibir y guardar diferentes contenidos dio lugar a una educación memorizante, diseñada buscando eficiencia industrial, como si el proceso formativo óptimo fuese seguir la ruta de una línea de producción, agregando al recipiente, contenidos estandarizados para obtener al final del proceso, cerebros dotados de similar capacidad para procesar información.
En esta errónea idea (predominante hace un par de siglos o más, cuando se diseñaron los sistemas educativos tradicionales), dio origen a la división del proceso educativo en diversas disciplinas, algunas más importantes que otras, al currículo nacional y a la proliferación de las pruebas de alternativas. Estos engendros bajaron la calidad educativa en forma dramática y algunas de estas ideas aunque añejas, se perpetúan por la estructura conservadora del sistema educativo. Nada es más difícil que cuestionar creencias profundamente arraigadas. Por eso, cambiar estas premisas obsoletas resulta un desafío tan urgente como complicado.
Hoy sabemos que el cerebro humano es muchísimo más complejo de lo que jamás imaginamos. Es, tal vez, la estructura más compleja del Universo. Por eso usaré algunas metáforas que pretenden describir de mejor manera como funciona esta joya evolutiva que tenemos los humanos. Y advierto desde ya, que toda metáfora es peligrosa, limitada y reduccionista y solo la usamos con finas didácticos para ilustrar el problema.
Hoy sabemos que el cerebro humano se parece más a una antena receptora-transmisora que se está continuamente perfeccionando. Una antena que puede transmitir y recibir simultáneamente. Con la tendencia natural a sintonizar con la información que le resulta interesante o relevante. Y al mismo tiempo, reaccionar al estímulo que está percibiendo, descartándolo por irrelevante o poniéndole más atención para procesarla mejor (tal como escogemos música al recorrer el dial).Las implicancias del cambio de metáfora cerebral, desde el recipiente vacío que se llena con los conocimientos del profesor, a la antena bidireccional que selecciona la información que es relevante en ese instante, tiene enormes implicaciones. Por ejemplo:
- El ambiente emocional del aula es de primordial importancia.
- Si el contenido no le es relevante, no será procesado por el estudiante.
- El interés del estudiante debe primar en la materia que se trata.
- El aprendizaje es consecuencia de la relevancia de la materia para el alumno.
También podemos hacer una analogía entre un cerebro y un músculo. Así como podemos entrenar al músculo para que adquiera más fuerza o flexibilidad, según el ejercicio que hagamos; también podemos entrenar al cerebro para que sea más poderoso al procesar información, especializándolo en resolver un tipo de problemas; o podemos prepararlo para resolver situaciones inéditas y así, darle flexibilidad. La estructura neuronal del cerebro está continuamente evolucionando. Adaptándose al uso que se le da. Al igual que un músculo, el funcionamiento óptimo del cerebro está dado por un equilibrio entre su eficiencia para procesar información y su flexibilidad para adaptarse a nuevas circunstancias. Las implicancias de esta analogía, nos permite corregir la idea de que la estructura neuronal queda definida en la infancia y que la inteligencia es una característica de una persona. No es así:
- El cerebro es plástico. Siempre está adaptándose a la circunstancias.
- La capacidad para resolver problemas se puede entrenar.
- La creatividad también.
- La inteligencia siempre se puede mejorar y esa es la principal tarea de un profesor.
Pues bien, si hubiese que escoger solo una de las nuevas premisas para rediseñar la alicaída educación, yo comenzaría con la última: La misión del profesor es aumentar la inteligencia de sus estudiantes. Desde allí, se puede construir una nueva educación, con el gran propósito de mejorar la capacidad del ser humano para resolver problemas complejos.
jueves, 21 de noviembre de 2019
La obsolescencia del paradigma científico

Las protestas que hoy están desafiando al poder político son similares a las que provocaron el colapso del paradigma religioso (mítico) y que impusieron el paradigma científico (moderno) que hoy se cuestiona. Demasiado parecidas para mi gusto, lo que demuestra que hemos tropezado con la misma piedra varias veces. Veamos...
Paralelamente, Nicolás Copérnico sugirió que todo era una ilusión, dudó de nuestros sentidos, y también desafió a la teología y al sentido común. Probó matemáticamente que el Sol no giraba alrededor de la Tierra, sino que la Tierra giraba alrededor del Sol. El ser humano dejó de confiar en sus sentidos y dejó de ser el motivo de la Creación y el centro del Universo...
Luego, Galileo Galilei sentó las bases del método científico experimental buscando lograr total objetividad y fue pionero de la revolución científica del Renacimiento. Postuló que la materia es inerte y que el Universo está muerto. No tiene alma ni sentido. Y así, nos convirtió, sin querer, en individuos aislados, viviendo en un mundo totalmente indiferente.
En aquella misma época, René Descartes un escéptico que desafió el pensamiento y la autoridad predominante en la búsqueda de certezas absolutas (considerado el padre de la filosofía moderna), separa el mundo en 2 naturalezas diferentes: el mundo de la materia o del cuerpo que podía comprenderse con certezas a través de la razón y la ciencia; y el mundo del alma que debía analizarse a través de la fe y la religión. Desde entonces ciencia y espiritualidad siguieron caminos separados. Uno fortaleciéndose y otro debilitándose.
Si hoy estamos viviendo en un mundo computacional (horizontal, tecnológico, instantáneo, transparente, complejo, exponencial, integrado, enredado y virtual), necesitamos actualizar aquellas premisas y repensar la forma de vida. Con gran urgencia. Necesitamos otro paradigma, donde el respeto, la empatía, la compasión y la responsabilidad adquieran la dimensión que realmente merecen para justificar la prolongación de la aventura humana. Porque no somos individuos aislados. Somos seres conectados por nuestras conciencias.
Porque materia y mente tampoco son sustancias diferentes. Son distintas formas de energía que pueden interactuar recíprocamente.
Porque la ciencia y la religión no operan en ámbitos desconectados. Deben fusionarse para proponer un camino ancho que pueda ser recorrido por cualquier persona.
Y también porque la evolución de la conciencia humana es un proyecto que nos incluye a todos. Con nuestras diferencias y peculiaridades.
Somos más que simples humanos, o simples organismos vivos. Somos uno con los demás y con la propia naturaleza. La dualidad copernicana es una ilusión. Somos una gran conciencia intentando conocerse a si misma. Tan solo eso.
Postdata: No deja de sorprenderme el paralelo entre la petición de gratuidad para la salvación que exigían los protestantes, con la petición de gratuidad para la educación superior, que quieren los jóvenes hoy. Si hace 5 siglos resultaba inmoral que la iglesia perdonara pecados con donaciones, hoy resulta más inmoral aún que los políticos otorguen privilegios a sus propios financistas. O tengan fuero, o se fijen los sueldos...







