lunes, 2 de junio de 2014

A veces cuando llueve...



A veces cuando llueve...
algunas gotas que vienen desde el cielo
resbalan caprichosamente por nuestros anteojos
y purifican nuestra mirada de falsas creencias.
¡Nuestros anteojos están llenos de mentiras!
A veces cuando llueve...
es mejor mojarse que guardarse
para diluir aquellas viejas costras
que nos regaló el error inexorable.
¡Nuestras heridas están llenas de inocencia!
A veces cuando llueve...
prefiero esconderme y olvidarme
de las cadenas que yo he construido
intentando protegerme de mi mismo.
¡Nuestras obligaciones están llenas de miedos!
A veces cuando llueve...
una melodía cruel te traspasa la coraza
para recordarte que tan solo eres
un personaje en el teatro de la vida.
¡Nuestra imagen está llena de maquillaje!

Sólo cuando la educación reconozca que la emoción y el sentimiento, la pasión y el arrepentimiento, la prudencia y el coraje, la sensibilidad y la conciencia, son expresiones relevantes del fenómeno humano, podremos contar con generaciones realmente sanas.


2 comentarios:

  1. A veces cuando llueve....
    Contemplo el cielo descubriendo las nubes y el universo queriendo recordarme.
    Me he perdido en este paisaje y mi esencia me pide que me vuelva a encontrar entre tanta gente.

    A veces cuando llueve….
    Me dejo empapar por cada gota que va cayendo lentamente en este ropaje que me he inventado entre tantas impresiones que la gente va teniendo de mí. Este ropaje que poco tiene de mi y tanto de otros.

    A veces cuando llueve……
    Estas gotas sacuden mi corazón queriendo recordarme quién soy, tratando de envolverme en un corazón que late de una forma singular.

    A veces cuando llueve….
    Me encuentro sintiendo este sonido que proviene de mi corazón.

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  2. ¡Gracias por contemplar el paisaje con curiosidad!
    ¡Gracias por empaparte con el ropaje de desconocidos!
    ¡Gracias por recordar quien eres, porque somos uno!
    ¡Gracias por sentir la lluvia con el corazón!

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