martes, 6 de mayo de 2014

El vínculo primordial

Conocí a Daniel Taroppio a raiz de la insistencia de Soledad Rodriguez, decana de educación de la universidad UCINF. Ella intuía que hablábamos el mismo idioma. El miércoles 23 de abril, llegó a mi oficina, acompañado de Marcela Herbage, una chilena, que siendo ingeniera civil, trabaja en la escuela de psicología transpersonal.
Apenas llegaron, la conversación fluyó por la complejidad, la espiral dinámica y el enfoque integral. Nombres como Beck, Cowan, Wilber, Bohm, Grof, Laszlo, Sheldrake y Morin, salpicaron nuestra conversación sazonandola con cierta complicidad que se hacía cada vez más explícita.
2 horas más tarde, nos despedíamos. El con un ejemplar de "La encrucijada de la cuncuna" y yo con su libro "El vínculo primordial". Me pareció que la despedida era solo una pausa en una conversación que debiera ser mucho más larga.
Luego de leer su libro, llegué al convencimiento de que estamos describiendo procesos similares. El, mirando el desarrollo humano desde la psicología, y yo, desde la educación. Aunque hay cosas que pueden resultar sospechosas para quien desconoce estos autores, el camino que Daniel propone para el desarrollo personal es similar al que intentamos construir en la facultad.
 A quienes tengan la mente abierta y la curiosodad para explorar caminos en construcción, este libro les dará respuestas que los sorprenderan. Lo recomiendo sin reservas. Es una propuesta que nos ayudará a sanar, a desarrollarnos en plenitud y a ser más felices. Vale la pena.

4 comentarios:

  1. Felicidades a Daniel. Por su foto podemos suponer que tiene ya los años que le permiten combinar experiencia con proposición. Para llegar hasta el profesor de aula se necesita todo el apoyo de quienes están inspirados y entusiasmados.

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  2. Llego aquí por medio de un artículo del Grange y me encuentro con este artículo, formación de la cual fui aprendiz el año pasado. Quiero hablar desde la vivencia, de la presencia perfecta que conjuga en sus clases y conocimiento interior que permite ser más conscientes de nuestros aprendizajes, emociones, sentimientos y corporalidad.

    Volver a conectarnos con nuestro maestro interior, con nuestro propósito y reconocernos como tal en un mundo que esta lleno de expectativas de nosotros. Desprendernos de nuestros personajes y llegar donde culmina nuestro corazón, aceptar nuestras vivencias y atesorarlas sabiamente como aprendizajes de vida, maestrías sabias que llegan cómo notas de música a nuestro corazón.

    Simplemente vivir la vida desde ti, desde tu sentir, reconociéndote cómo un ser único y perfecto.

    Esta frase de Thich Nhat Hanh define con claridad lo que pude vivenciar en clases "Llevamos una lámpara dentro de nosotros, la lámpara de la plena consciencia, que puede ser encendida en cualquier momento. El aceite de esta lámpara es nuestra respiración, nuestros pasos y nuestra pacífica sonrisa.





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    1. Gracias Paloma. Tu comentario enriquece nuestra postura no solo desde la experiencia sino con la sabiduría de una persona que se nota en proceso de evolución adelantado. Ojalá nos encontremos algún día para conversar de educación en esta línea.

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    2. Gracias a ti Cornelio por tus palabras!
      Este proceso de evolución se llama vida y esta ocurriendo todo el tiempo, a cada instante.
      Creo que la educación es una instancia para re-descubrir quienes somos, a que vinimos y para conectarnos con nuestro maestro interior. Aprender a sentir lo que ya sentimos, a conectarnos con nuestra respiración, nuestro cuerpo, esos mensajes sutiles propios de nuestra vibración.
      Conocernos es una deuda que tenemos con nosotros mismos, el ser consientes de nuestros propios procesos y vivencias para poder amar a otros desde un amor incondicional, un amor que transforme y no un amor adictivo que es transaccional.
      Puedo estar equivocada en mis palabras y mi sentir, pero desde lo que he vivido puedo transmitirte estas palabras.
      Cómo dice Thich Nhat, “El amor requiere presencia”, el amor transforma y construye.
      Cuándo hemos comenzado el camino del autoconocimiento, podemos comenzar a ver a los demás desde ellos y no desde nuestras proyecciones, expectativas, miedos etc…y cuándo digo ver, no solo digo observar, si no a sintonizar con ellos en su lenguaje, emociones y sentimientos. Para mi esto es muy importante cuando eres profesor, ellos deben saber conectarse con sus alumnos, sus necesidades, para saber cuáles son los caminos posibles y guiarlos….ser guías con un amor que transforme.

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